
En varias ocasiones he apuntado las ventajas de escribir para cultivar una mente creativa. De hecho, tengo un vídeo que justamente habla de esto, en el que hago referencia a las páginas matutinas del libro El camino del artista.
Cuando escribimos o tomamos notas físicamente, estamos utilizando nuestro cuerpo para pensar, y lo hacemos de una manera muy fina, aunque en ocasiones lo hagamos con mala letra😅. Al escribir, hay una parte de nuestro cerebro que está leyendo las palabras mientras las ponemos por escrito, conectando las áreas responsables del procesamiento visual y auditivo.
Esto es muy potente para nuestra mente, ya que al leer mientras escribes puedes imaginar, proyectar, recuperar y repensar las palabras a medida que salen en el papel o la pantalla. Y esta es una manera estupenda de ejercitar nuestra mente creativa.
Sin duda, este es uno de los motivos por los que, en todas mis sesiones creativas y dinámicas con grupos, invito a que se tome nota de todos los pensamientos e ideas que van surgiendo mientras piensan.
También lo suelo utilizar en ejercicios de iteración, resolución de conflictos y para construir argumentos de comunicación, ya que, al hacerlo así, tu cerebro aborda la tarea de una manera que ningún otro enfoque le permite: utilizando diferentes procesos al mismo tiempo. Esto nos permite ver el evento de una manera más creativa e imaginativa, planteando temas e ideas que originalmente podrían haberse perdido durante la experiencia.
Escribe sobre una situación única que hayas experimentado recientemente en tu vida.
Escribe al menos dos páginas completas detallando la experiencia, sin preocuparte por la gramática o por perfeccionar lo que escribes. ¿Qué sucede al hacerlo?
Por el momento, escribe. Más adelante ya te contaré lo de ITERAR.
Aunque, si tienes curiosidad por llevar este reto más allá, deja un comentario en esta misma publicación con la palabra “ITERAR” y te cuento.
Nos escribimos en el próximo reto.

