
Hoy te propongo algo: que te metas en algo que normalmente considerarías extraño.
Estoy seguro de que más de una vez te has encontrado frente a algo “raro” o en una situación fuera de lo común. Y, por norma general, esas situaciones no nos resultan cómodas: generan inseguridad, miedo o, como se suele decir, respeto.
Ante esto, lo habitual es esquivarlas o reaccionar rechazándolas. Vamos, correr en dirección contraria.
Pues bien, lo que te propongo hoy es justo lo contrario: que profundices en ese tipo de situaciones o asuntos. Al explorar lo que se sale de tu “normalidad”, te permites desarrollar nuevas formas de pensar y abrir perspectivas diferentes.
Eso sí, de momento no te metas en algo demasiado complejo. Empieza con situaciones controladas, como:
Con el tiempo, puedes ir incrementando el nivel de “rareza” 😅
Sumérgete en algo diferente.
Haz clic en un vídeo raro o en el perfil de alguien que no encaje contigo en redes. Pide prestada una prenda que normalmente no llevarías y póntela. Mira una película o un documental que creas que va a ser terrible o que tenga malas valoraciones… Esto último lo hago bastante, y no sabes las sorpresas que me llevo.
Ponlo en práctica y me cuentas.
Si lo mantienes en el tiempo, te ayudará a entrenar tu flexibilidad mental.
Y sí, también puede ser muy interesante fomentar este hábito en la familia: cuanto antes lo practiquen, más apertura mental estarás desarrollando en ellos.
Mañana te propondré otro microejercicio para seguir trabajando esa creatividad que ya tienes y que, aunque no lo creas, te facilita la vida.

